Conceptos claves
Valoración,
interlocución, promoción, intereses, ritmos y estilos de aprendizajes,
estrategias pedagógicas, acciones de seguimiento, pedagogía de la humanización.
Conozco las diversas apreciaciones a
favor y en contra del decreto 1290 del 16 de abril de 2009. En este documento
no me ocupo de la discusión; por el contrario, aquí, solo realizo un ejercicio
reflexivo desde la pedagogía, con la intención de escudriñar y
profundizar en el discurso pedagógico que está presente en el decreto en
estudio, y de esta forma, proponer una serie de metodologías, actividades
y estrategias didácticas que permitan mejorar las diversas prácticas de
evaluación como una realidad valorativa que nos incluye a todos: a los que no
poseen la suficiente facilidad para aprender, a los que van a toda, a los que
se les facilita extraordinariamente el aprendizaje, a los que no les interesa,
a los que quieren, pero no pueden.
Pedagogía de la humanización. Quien se enoja porque
existen escuelas donde todos los estudiantes aprenden y por ende, en esas
escuelas no hay fracasados, no hay necesidad de repetir el curso, solo se
avanza, se crece, se evoluciona y nos transformamos en mejores seres humanos,
repito: quien a esto le disgusta, entonces, no merece ser maestro.
¿Para qué nos hacemos maestros? Justamente para el que
está en problemas, para el que no tiene motivación de estudiar, para el que no
hace tareas, para el indisciplinado, para el que no se lo aguanta nadie,
para ese estudiante, nos hacemos maestros; por eso, tiene sentido, ser maestro,
porque somos capaces de transformar al individuo egoísta y perezoso, en un
mejor ser humano, en un sujeto social que se ama a sí mismo, ama a los demás,
al mundo y al conocimiento; pero, gracias a un maestro, ese estudiante
que dábamos por perdido, ahora: es crítico, creativo y fundamentalmente un
sujeto ético. Insisto, gracias a un ser humano que se hizo maestro podemos
pensar una mejor sociedad de la que tenemos en la que todos cabemos.
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